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La ansiedad y las profecías

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Hitting the earth

La verdad absoluta sólo Dios la conoce y Dios jamás revela por completo sus planes.

Actualmente se publican en gran diversidad de medios los sueños, las visiones o los mensajes proporcionados por Dios mismo a personas de todo el mundo sobre un acontecimiento que pronto sucederá y afectará radicalmente a la humanidad.

En este mismo contexto también se publican profecías, tanto nuevas como antiguas, sobre lo mismo, pero con la diferencia de poseer un carácter religioso.

Son pocas las personas que comprenden en realidad que es lo que está por suceder y por qué.

Quienes difunden esta información bajo una posición religiosa, invariablemente la asocian a sucesos apocalípticos que desgraciadamente generan en la mayoría de las personas un sentimiento de intranquilidad, ya que no lo toman como un hecho que deberá suceder de acuerdo a la Voluntad de Dios, sino como una terrible fatalidad que se deberá sufrir.

Cuando las personas se enteran de este tipo de información y no cuentan con mayor educación al respecto, generalmente comienzan a llenarse de temores que les roban la serenidad, es así que la ansiedad aparece en ellos junto a su larga lista de síntomas y dolorosas consecuencias. (Sobre la ansiedad).

Sin la intención de ser grosero y mucho menos faltar el respeto a cualquiera, los comentarios negativos que al respecto generen lo que a continuación expondré en este blog, carecen de importancia, ya que para mí actualmente es más importante mi relación con Dios que la opinión de la gente. Es decir, si me creen o no, no será mi problema, simplemente estoy haciendo lo que se me ha indicado con precisión. Pero debe quedar claro que esta información carece completamente de intenciones religiosas o sectarias, simplemente lo escribo porque así me fue instruido en estos últimos días. También considero prudente manifestar que no soy un profeta, tampoco un iluminado y no me encuentro en busca de cámara y reflectores, simplemente estoy obedeciendo literalmente y de manera precisa lo que Dios me está indicando hacer.

Hace más de doce años, antes de mi llegada a Colombia, tuve la gran fortuna de sentir por primera vez la gran sensación de sentirme libre de una gran carga que me tenía encadenado a una serie de obsesiones que no me estaban dejando vivir. También me di cuenta y sin saber por qué, que había sido Dios quien me había despojado de mi lamentable situación y me decidí completamente conciente a encontrarlo. Sin contar con mayor información, me comprometí con Dios a servirlo y así comencé a acercarme realmente a Él.

Soy mexicano y mi llegada a Colombia, entonces, no representó ni problema ni sorpresa alguna, al contrario, en mi interior sabía que tenía que hacer algo y cuando me enteré de la posibilidad de colaborar en este país, me lo tomé con seriedad.

El tiempo fue pasando y sin dejar de servir a Dios un solo día, yo sentía que me continuaba acercando a Él, hasta que llegó el momento, esto hace como cuatro años, que Dios mismo se comunicó audiblemente conmigo y con mi hijo, ambos a la vez. Desde entonces, tanto mi hijo como yo, todos los días buscamos motivos serios para hablar con el Único y Verdadero Dios, quien siempre nos ha respondido.

Hace cuatro años mi hijo y yo tuvimos una experiencia espiritual compartida, donde fuimos trasladados en compañía de Dios a la profundidad del espacio y ahí nos mostró algo parecido a un planeta desplazándose rápidamente todo envuelto como en un halo de color azul brillante, estuvimos viajando a su lado, hasta que pudimos ver el planeta Tierra. Nosotros nos detuvimos y el planeta azul continuó su curso, hasta que instantáneamente surgió una gran roca a gran velocidad y colisionando entre ellas generaron una gran explosión. Ambas se desintegraron creando una gran lluvia de rocas incandescentes que comenzaron a dirigirse directamente a la Tierra. Inicialmente las fuimos acompañando en su caída, hasta que comenzamos a ver el gran daño que estaban ocasionando.

De pronto nos encontrábamos como en un balcón viendo hacia el cielo que estaba de color rojo pálido. Ninguno de los dos podemos precisar en que lugar estábamos ubicados. Comenzamos a ver como el cielo inicialmente se iluminaba tanto que opacaba al sol y empezaron a caer una infinidad de rocas que iban devastando todo a su paso. Vimos como el suelo comenzaba a moverse violentamente abriendo gigantescas y profundas grietas por donde se escurría todo lo que estaba a su alrededor. Parecía que la superficie estaba siendo literalmente tragada.

Después de cierto tiempo, notamos como el cielo comenzó a oscurecerse, como si una gigantesca cúpula se desplazara cubriendo todo nuestro planeta. Indescriptiblemente los dos estuvimos concientes que todo dejó de funcionar, aparatos eléctricos, iluminación, motores, todo se detuvo. Una vez en completa oscuridad pudimos ver muchas cosas más con gran detalle, pero Dios me ha indicado que esto lo escriba hasta que Él me diga.

Después de toda esta clarísima manifestación espiritual, mi hijo y yo la estuvimos comentando entre ambos hasta que me animé a preguntarle a Dios cuando iba a suceder todo esto. Nosotros ya sabíamos que Dios jamás revela la totalidad de sus planes, pero respetuosamente le planteé mi curiosidad. A los dos nos respondió que “pronto”.

Al día siguiente de lo narrado en el párrafo anterior, Dios me dijo que buscara en Internet “algo” que me indicara quienes y como estaban recibiendo la misma información. Obedecí de inmediato y no fue sino hasta después de 10 meses de constante búsqueda que me encontré con algo, que al preguntarle a Dios si era eso, Él me respondió que sí.

Mientras estuve buscando lo que Dios quería que encontrara, leí, escuché y vi cantidad de cosas, unas respetaban los hechos, mientras otras distorsionaban completamente la realidad. Exageraciones y más exageraciones, siempre con el fin de llamar la atención de la gente a costa de su tranquilidad.

Por otro lado, también me encontré con gran cantidad de personas que con intenciones religiosas claman a la humanidad como si en nosotros pudiera existir algo con la posibilidad de hacer cambiar la Voluntad de Dios. No exagero en mi opinión cuando digo que han sido estas mismas personas las que palabra tras palabra comprueban que son las que menos conocen a Dios, así utilicen la Biblia para basar sus argumentos.

Ciertamente hay en Internet una gran cantidad de publicaciones sobre experiencias espirituales con relación a lo que en un futuro bastante próximo va a suceder y que todas ellas coinciden en lo que se conoce como los “tres días de oscuridad”.

Yo aquí les dejo dos vínculos de la información que encontré y que Dios me dijo que todo lo contenido es completamente cierto:

Para concluir esta entrada, quiero ser sumamente sincero al declarar que aun conociendo a detalle mucho más de lo que va a suceder en nuestro planeta Tierra, tanto mi hijo y yo, así como aquellas personas a quienes Dios me ha indicado que antes de esta publicación se les informara de lo anterior, jamás hemos perdido la serenidad, ya que hemos aprendido a confiar ciegamente en Nuestro Señor Dios Todopoderoso.

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